Ya han pasado algunos días de esta inevitable cita anual. En muchos lugares el solsticio de verano es una fiesta de bienvenida al verano. Nosotros estamos acostumbrados a encender una hoguera y brindar con los amigos convirtiendo la noche más corta en una noche inolvidable. En mi caso además aprovecho para soplar velas y recordar todo lo bueno, y no tan bueno que me ha pasado durante el año.
Es cierto que el 31 de dicciembre también hacemos balance, pero es diferente. Este es mejor y punto.
Esta vez la ocasión me encontró en Madrid, y como poco me importa donde esté, pues la fiesta se trasladó a la terraza de Mar Menor. Algunos invitados se enteraron por Facebook del evento. Otros lo supieron de viva voz. (Aprovecho la ocasión para pediros disculpas, que facebook ha conseguido que me olvide bastante de Seisdias) Cada cual trajo lo que pudo para animar la fiesta. Cervezas, helados… El ron y la ya tradicional pizza los puse yo.
Bailamos, cantamos y nos lo pasamos pipa.
Y es que esto es renovarse o morir, y aunque yo me hago viejo a pasos agigantados aun me queda mucho por decir.
Gracias a todos los que os acordásteis de mi ese día. Los que escribísteis un SMS de felicitación, los que llamásteis y los que pensásteis en hacerlo aunque al final no lo hiciérais. Muchas gracias.
Aprovechando el colapso de Madrid por la nevada del pasado Viernes 9 de Enero, he rescatado del olvido el siguiente texto que no tiene desperdicio.
Cartas de un erasmus en Helsinki
10 de Octubre
¡Hola! ¿Cómo va todo por ahí? Yo fenomenal. Hace un par de días que llegué a Helsinki. Tendríais que estar aquí, ¡esto es una pasada!. Bajé del avión y estaba nevando. ¡La nieve es tan bonita!. Parece algodón blanco. Esto está precioso, todo nevado. Eso sí, aquí hace bastante frío, pero me he comprado un abrigo fenomenal. ¡Es tan calentito!
Ya estoy instalado en casa de Fruder. ¿Sabéis lo que me pasó? De camino aquí apareció por la carretera un reno. ¡Qué cosa más bonita! En mi vida he visto animal más majestuoso. Parecía sacado de un cuento. Al llegar aquí resbalé con el hielo bajando la maleta del taxi. ¡Ja ja ja! Está todo helado, ¡es tan divertido!
Decía que estoy en casa de Fruder. Me ha dejado un coche para que vaya todos los días a la universidad, ¿no es fantástico?. Ayer por la mañana, cuando fui a sacar el coche del garaje, me encontré con que había nevado por la noche, y tuve que quitar el montón de nieve con una pala. ¡Era tan auténtico! ¡Me sentía Doctor en Alaska!
Esto es fenomenal, me encantaría que estuvieseis aquí. Os envío una postal para que podáis admirar el paisaje, que parece salido de un cuento de Dickens. Creo que me he reconciliado con el mundo. Besos. Volveré a escribir.
20 de Marzo
Esto es una mierda. Estoy hasta los cojones de este sitio. Esto es como el infierno pero con el aire acondicionado a toda ostia. ¿Quién coño me mandaría meterme aquí? ¡Te lo dije, mamá! Aunque os parezca mentira, aquí el termómetro no sube de 0. ¿En qué cabeza cabe? Por cierto, ¿qué tal las fallas? Bien ¿no? cabrones… Aquí no hace más que caer nieve todo el puto día. ¿Qué digo nieve?; mierda blanca, porque esto es mierda blanca.
Esta mañana, después de media hora de intentar arrancar el jodido coche (se había helado hasta la dirección), abro la puerta y ¿qué me encuentro?. Pues lo de todos los mismos putos días: una tonelada de mierda blanca. El médico me ha dicho que me deje de jugar con la palita, que como se me vuelva a enganchar la espalda me voy a quedar paralítico. Desde que hace un mes pegué un resbalón en el puto hielo (mierda transparente) y me saqué una vértebra del sitio, lo estoy pasando fatal.
Luego, de camino a la universidad, he atropellado un puto reno. El cabrón se ha cruzado sin avisar. El reno, en mi vida he visto animal más hijo de puta… Y encima, ¡que te crees tú que me lo he cargado!. El cabrón ha salido por patas mientras yo me quedaba en mitad de la nada con el radiador reventado. Los 20 kilómetros andando por la nieve me han dejado bien jodido. Los mocos se confunden con las lágrimas que ruedan por mis mejillas mientras os escribo estas líneas. No sabéis las ganas que tengo de volver. Estoy hasta los cojones de este puto lugar. Tengo ganas de llegar a casa y quitarme la mierda de abrigo que llevo encima desde Octubre y que ya empieza a apestar. Un abrazo a todos. Os quiero.
PD Estoy pensando en suicidarme.
Es la fecha que marca el fin de las navidades. El comienzo de las rebajas, la vuelta al curro, la cruda y fría realidad.
Como la mayoría de los infelices de este país a mi me toca sentarme de nuevo frente a mi ordenador, el la oficina. A ver si me acuerdo de la contraseña después de tantos días de “salí a tomar unas cañas y me lié”. Levantarse no ha sido tan duro como pensaba. Y de lo malo, malo… no es lunes. Yo que pensaba descansar en vacaciones, pobre ingenuo.
Casi sin comerlo ni beberlo me vi metido de lleno en nochebuena. Es lo que tiene currar casi hasta el momento crítico. Y con los langostinos aún sin digerir ya estábamos calzándonos el lechazo de la comida de Navidad. Compras, compras, más compras. Un poco de nieve para hacernos recordar que la navidad es en invierno, y tiendas abarrotadas de personas que podrían ilustrar varios libros de enfermedades mentales y trastornos transitorios.
La nochevieja fue todo un evento. Cuando antaño nos preparábamos con el traje y la corbata para ir de cotillón, esta vez he pasado las uvas con unos litros de ron, cantando el amante bandido con un travelo azafata de vuelo y con DarkVader. Que no sabía si cantar al micro o al sable de luz.
Y después de otras tantas compras toca abrir regalos el día de reyes. Aún meditando como voy a quemar los kilos de roscón que he comido de más. Sin que la lotería me haya permitido pensar en apuntarme al gimnasio, y haciendo cábalas de si me conviene o no “invertir” en rebajas.
Creo que para lo último voy a ver si se desploman los precios un poco más, con eso de la crisis y la cuesta de Enero.
Espero que para todos los que regresáis hoy o los próximos días sea leve. Ciao.
Como todos los 31 de Dicciembre toca repasar el camino andado los últimos 365 días. Aunque este año repasamos los últimos 366 ya que 2008 ha sido un año bisiesto. Y no es un detalle sin importancia porque ya hace notar que 2008 ha sido un año totalmente excepcional.
El primer dato es que a pesar de la crisis seguimos con trabajo, y con uno bueno. Que siga así es todo lo que pedimos al año que comienza. Y si puede ser, ya que el translado a Valladolid se ha pospuesto, que el tema vea un poco de luz.
Y aprovechando la jornada continuada, o mejor dicho, las tardes libres, por fin he presentado el proyecto de fin de carrera. No quiero justificar los años que he tenido ese tema pendiente, pero sí acordarme de la cantidad de compañeros que, como yo, comenzaron a trabajar y jamás terminaron. Para los que aún tienen esperanzas de ser ingenieros, ánimo. Que 2009 puede ser vuestro año.
El caso es que por fin soy ingeniero, y he cerrado un capítulo muy importante en mi vida. Ahora las prioridades cambian, los objetivos también, y me toca pensar en una buena estrategia para llevarlo todo a cabo.
Cada vez es más difícil mantener el contacto con los amigos. Cada vez cuesta más tomar un café una tarde o una copa una noche. No solo la distancia pone trabas, sino los meses que pasan entre encuentro y encuentro. No me olvido de nadie, lo juro.
Mención especial para ti, que compartes tu vida conmigo. Ya que has hecho de mi proyecto el tuyo, yo quiero hacer de tus sueños mis nuevos objetivos.
Y para terminar solo quero desearos a todos Felicidad en el nuevo año, que todos vuestros proyectos se cumplan, como deseos para el nuevo año.
Feliz 2009.
Poco queda ya de 2008. Quedan menos de 72 horas de un año cargado de emociones, de cambios. El final de muchos caminos, de ciclos, de etapas…
Pero no os penséis que este post es el resumen del año. No,no,no. AUN quedan casi 72 horas, y estoy haciendo cambios. Cambios que reflejen en seisdias lo que yo he cambiado en los últimos 12 meses. Y el post final de año será, como siempre el primero, a las 12 en punto el día de las uvas.
Cuelgo el cartelito de “estamos de obras”. Hasta luego