2009||2010. Un año 10
Vale. Me he superado. Como blogger no tengo precio. 4 post al año son tan pocos que casi me compensa echar el cierre. Y no será porque este año no tuviera cosas que contar.
Bueno. LLegado el momento del balance, es momento para sacar la nostalgia a pasear. Cerramos año y década y tengo que hacer esfuerzos para recordar dónde estaba yo hace ahora 10 años. Vamos a ponernos en situación:
Nochevieja de 1999. Recuerdo la paranoia del efecto 2000 que nos querían meter el miedo en el cuerpo. Que si se acababa el mundo y chorradas así. Bobadas comparado con la crisis que cierra este par de lustros. Y si querían paranoia, la que hay ahora no está nada mal: que si gripe A, terrorismo, escáners de cuerpo en los aeropuertos…
Cuando tienes 20 años ir de cotillón a un sitio guay está de moda. Así que yo aún ni pensaba en ir contracorriente. Ahora la idea de gastarme 50 o 60€ en 4 ó 5 copas me parece una locura.
Hace 10 años mis amigos eran prácticamente los mismos que ahora. Y mira que ha dado vueltas el mundo. Los de siempre, siguen ahí. Y me alegro de haber conocido a todos los que he conocido. Aunque apenas mantenga el contacto con muchos de vosotros.
No sé muy bien en qué momento decidí dedicarme a poner discos en los baretos. Antros lúgubres. Pubs de mala muerte donde en noches como esta entrabas de noche y salías de día. Supongo que me cansé del fin de semana estándar. Del Portu, del cuadro, de Campus, Mambo y La Rosaleda. De la calle Paraíso o la plaza de San Miguel. Ya no quedan ni la mitad de garitos que frecuentaba.
Cuando me preguntan que si echo de menos pinchar, respondo que no. Pero no siempre es verdad. Hemos pasado muy buenos momentos en los bares. Los compañeros y compañeras, los clientes, los borrachos y los locos. Jueves, viernes, sábados y algunos domingos y festivos. Como dicen por ahí, he salido más que el camión de la basura.
No voy a negar que en 10 años ha habido mujeres. Desde mi propio efecto 2000 (…), como un péndulo cargadito de inercia me he balanceado de un extremo a otro de mi extraña relación con las mujeres. Y estos 10 últimos años he aprendido mucho de vosotras. Acaba la década y ahora solo quiero aprender de una.
He pasado por la universidad y no he aprendido tanto como me vendieron que aprendería. Tengo un título que de poco me sirve (pero lo tengo). He emigrado cada Domingo para regresar cada Viernes. He encontrado trabajo cuando ni siquiera buscaba uno.
Al final, si tengo que resumir lo que tengo al cambio de década: Saber dónde quiero estar, y en compañía de quién.
Saberlo es una cosa y conseguirlo otra muy distinta (y eso no se aprende en ninguna universidad). Por suerte para mi, y no tanta como empeño que he puesto, ya estoy a medio camino del sitio donde quiero estar… y afortunadamente no ando el camino solo.
Os deseo a todos UN AÑO DIEZ
