La casilla de salida

Ya he perdido la cuenta de las veces que he pulsado el reset a este blog. Es normal que no tenga lectores, seguidores o ni siquiera simpatizantes. Más bien, de tener algo, serían enemigos por hacerle esta faena a la blogesfera. Porque si de algo estoy seguro es que esto no es un blog, sino un castigo: No se actualiza, y cuando lo hace no tiene nada interesante. Si aparece algo interesante lo borro al poco para que no lo puedas copiar, y para colmo cada poco tiempo me da por cambiarle la apariencia. Como quien cada poco cambia la manera de tomar el café.

A ti, lector, aún estás a tiempo de navegar en otra dirección. Quedas avisado. Lo que leas de ahora en adelante es responsabilidad tuya.